La presente investigación tiene como objetivo conocer la historia del tango en la ciudad de Río cuarto. Resultado fundamental, para nutrir nuestro conocimiento, para brindar lo que sabemos, para honrar la memoria de los que no están y fueron importantes en la historia local.

Rio Cuarto fue y será un centro cultural importante, por la ubicación estratégica que ha permitido crear una mixtura idiosincrática única y particular. A través de los años se ha registrado muy poco sobre la historia del tango local. Pocos antecedentes bibliográficos permiten fundamentar esta investigación. Existe su una vasta bibliografía sobre la historia riocuartense en general, pero casi nada enfocada en la temática propuesta aquí.

Los datos son obtenidos mediante revisión de documentos históricos y entrevistas con los protagonistas.

Agradecemos a los entrevistados por la paciencia y la predisposición a la nostalgia y al Archivo Histórico Municipal, quienes eficientemente trabajan cada día por nuestra historia.

Creemos en la cita bibliográfica y en la transparencia de los datos. Cualquier error en ellos por favor comunicarse: pry20032004@hotmail.com y si se utiliza esta información referenciar por favor.

lunes, 16 de enero de 2012

José Santiago Marino: , “Alberto Castillo fue el que más personas llevó”. Entrevista organizador y dueño de “El Colonial”, lugar icono en la historia del tango en Río Cuarto, Córdoba, Argentina. 2011.

La historia del tango en la ciudad de Río Cuarto apunta a un lugar clave en la década del ’40: “El Colonial”. La inauguración del lugar fue en 1943, “el primer cantor que estuvo después de la inauguración fue Charlo en 1943 y a los 15 días vino Canaro, después vinieron todas las orquestas… Pugliese, Basso, Lomuto, Alfredo de Angelis… D’arienzo, Troilo” cuenta Marino. La entrevista fue realizada en “Fax”, una cafetería de la Galería del Cine en pleno centro de la ciudad de Rio Cuarto, donde a las 11 de la mañana los tangueros locales se juntan a tomar un café y a compartir experiencias, nombres de tangos, actuaciones, y por qué no mirar a las chicas que cruzan por la galería. ¿Cómo fueron los orígenes de El Colonial? Mi padre Victorio Marino fue el que lo inicio junto a mí y mi hermano Luis Alberto. Antes de ser El Colonial había un escenario al aire libre que se llamaba “El Olímpico”, llevaban cómicos y Orquestas en el ’34. Luego en el patio se pone un comedor danzante. Alrededor eran todos ranchitos con luces chinas individuales y ahí se cenaba. Mi mama cocinaba y lo llamaron “El Petit Shangai”. ¿Esos terrenos ya eran de ustedes? Sí, mi padre puso primero un pequeño almacén en el ’30, luego pasa al Olímpico y de ahí al Petit Shangai. Luego en 1943 inaugura El Colonial, salón techado para 1500 personas. Era comedor danzante, se cenaba y traíamos a las orquestas de tango más grandes. En esa época el tango era furor y después se hicieron famosos los carnavales. Había dos pistas, una al aire libre y una en la terraza, metían 5000 personas por noche. Alberto Castillo fue el que más personas llevó. ¿Hasta qué año funcionó El Colonial? Mi padre lo tuvo y lo alquilo en 1950 hasta 1960. Por la ley de alquileres de Perón se alquilaba 10 años. En el ’60 con mi hermano éramos mas grandes y ahí empezamos de nuevo. En esa época el tango no era el furor como en los ’40. Así que empezamos a traer a Palito Ortega, Leo Dan, Los Wawanco y seguíamos con los carnavales. Eran famosos, venia gente de Buenos Aires, Santa Fé. Se organizaban los corsos y cuando terminaban se continuaba en los bailes. También estaba El Lido, Los Bomberos, Gorriones, etc. El Carnaval duraba un mes!. ¿Cuáles son sus recuerdos en El Colonial, Ud. Creció ahí? Yo nací ahí prácticamente, cuando me case en 1962, me instale en el edificio. De ahí manejamos El Colonial hasta 1969 que lo cerramos. Ahora está alquilado para una cochera, el escenario ya no está. Yo después me dedique a otra cosa, mi hermano a la gastronomía. Tuvo el Acu Acu, Gran Hotel, Fontaint Blu y la confitería del Hotel Opera. ¿Quién fue su madre? Mi mamá se llamaba Vida, era una cocinera famosa en Río cuarto. Durante el tiempo en que alquilamos El Colonial así que mi papá puso un restaurant que se llamaba “Don Victorio” y mi mamá cocinaba. ¿De qué origen eran? Mi padre era italiano Piamontés y vino solo a los 16 años y trabajo de mozo en el lugar donde es la municipalidad de Río cuarto ahora. Había un restaurant que se llamaba “Fonda del Rabino”, en 1925. Fue repartidos de pan, a la tarde vendía helado en un triciclo. ¿Cómo fue que llego a obtener el predio del colonial? Bueno, cuando trabajaba fue ahorrando, compro el terreno y puso un almacén. ¿Y su mamá como se conocen? Mi madre era de una familia italiana y sus padres tenían una verdulería famosa “Selly” que estaba en avenida España y hoy Muñaini, donde está el Hotel Libertador, ahí la conoce e porque mi padre les llevaba el pan. Cuando tenían el restaurant Don Victorio, el intendente de Río Cuarto que se llamaba Pío Bildoza iba a comer todos los días ahí y estaba muy conectado con Buenos aires. El plato de la casa se llamaba “pollo Don Victorio”. Este intendente lo llevo al Alvear Palace Hotel de Bs As, y hasta hace poco estaba en el menú del hotel. ¿Cuándo era adolescente iba a esos bailes del Colonial? Yo no sé bailar, yo trabajaba ahí, después en el ’50 lo manejábamos mi hermano y yo. Yo estaba en la boletería. ¿Cuánto costaba la en entrada? y... monedas, las damas entraban gratis. Igual que en el carnaval. Las mujeres iban disfrazadas. Inclusive había requisa. La policía te daba permiso porque era un disfraz que se veía quien era. Había casos de mujeres casadas que iban a seguir al marido al baile. En los ’40 como se vestía la gente para ir a bailar? Traje y corbata. Las mujeres de pollera y blusa y pollera debajo de la rodilla. En Bs As usaban la moda Di Vito, polleras tubo principalmente en Bs As. Los hombres usaban sombrero. ¿Cuáles eran las orquestas locales? Típica argentina, típica Libertad, Zorros Grises, Los Ases. En el colonial los jueves se traían orquestas de tango de Buenos Aires, los tangueros del ’60 al ’69, por ejemplo Goyeneche, Pugliese. Yo también fui promotor de box y tengo una anécdota con Goyeneche. Un jueves viene, después que actuaban comían en mi casa porque yo vivía en el mismo lugar donde estaba el salón. Una noche coincidieron Goyeneche y Nicolino Loche y se juntaron a comer en mi casa. Quien se encargaba de la selección artística? Yo. ¿Cómo se contactaba con el artista? Estábamos en la onda. Del ’60 en adelante me encargaba yo. ¿Qué le cobraba la orquesta? Nosotros los jueves perdíamos plata, o salíamos igual, pero lo hacíamos para publicidad del local. No ganábamos nada. Los jueves teníamos 400 a 500 personas así que era como para pagar las orquestas que eran caras. Donde ganábamos dinero era el sábado con las orquestas locales. En los ’60 ¿cuántos músicos de cada orquesta venían al interior’ 11 a 12 músicos, 2 cantantes. El que llenó más en toda la historia del Colonial fue Alberto Castillo. Después del ’60 el tanto no atraía tanta gente. Pero traíamos a Leo Dan, palito Ortega, etc... ¿Era complicado traer orquestas? Nosotros hablábamos con el representante. Por ejemplo Osvaldo Pugliese tenía una cooperativa. Ahí ganaban todos por igual. El que hacia los contratos venia dos o tres meses antes. El negro Mela, que era el que representaba la orquesta también era el recitador. Algo que nadie sabe es que a Pugliese lo metieron preso por comunista al salir del Colonial. También había representantes con varias orquestas a su cargo, entonces nosotros no teníamos que viajar a Buenos Aires. ¿Ud., qué les pagaba? Se hacia un contrato, por ejemplo $50.000 y ellos pagaban todo. Eso si cenábamos todos juntos. ¿Qué recuerdo tiene de esos artistas, cómo eran fuera del escenario? La mayoría gente buena. El único que nunca quiso nada y cobrar por adelantado fue Palito Ortega. El record del Colonial lo tiene el baile de los Locutores en 1973. Lo organizo Musto. Después hubo otro lleno total con una orquesta llamada Los Halcones de Raúl Fiori y el animador nuestro se llamaba “Sandrinito” Alejandro Aguilera. Un Día organizamos una pelea entre ambos. No eran boxeadores, pero en broma. Tenían réferi, Ángel Olivieri, quien peleo con Gatica. Fue un lleno total y tuvimos que repetirlo al otro jueves. Gano Fiori. ¿Cómo referenciarnos?: Villarreal, Primitiva (2011): “Historia del Tango en Río Cuarto”. El Chamuyo Tango Salón. Argentina.

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